Entrenamiento del Cadete S.D. Casablanca en el campo Izquierdo Rodríguez de Tejina

¡Entrenador, motíveme!

por / Comentarios desactivados / 38 Vistas / 30 diciembre, 2014

La motivación en el fútbol base es un factor importante para el rendimiento del jugador y para que este no abandone la actividad deportiva

En el deporte, como en muchos otros ámbitos, la motivación es fundamental. En el fútbol también lo es y más aún en el fútbol base debido a que los jugadores, con edades inferiores a la mayoría de edad, pasan por etapas de desarrollo complicadas y por tanto, la capacidad de autocrítica y motivación personal es inferior.

Sin embargo, dentro del fútbol base aún queda mucho camino por recorrer, ya que muchos entrenadores se centran solo en aspectos concretos del rendimiento como los resultados tanto físicos como cuantitativos, en relación a los puntos y los goles del equipo, olvidándose de que lo más importante del fútbol base y de cualquier programa de enseñanza deportiva, es la diversión y el entretenimiento del niño o adolescente, si juegan en las categorías juvenil y cadete. Cuando el jugador no está agusto con el equipo o el entrenador, aumenta la posibilidad de que decida no continuar jugando a fútbol en el futuro.

Jonathan Ramos Herrera, jugador del equipo regional de la Sociedad Deportiva Casablanca (Tejina, La Laguna) y entrenador del cadete del mismo club, considera que la actitud del entrenador afecta en gran medida al rendimiento de los jugadores porque “al fin y al cabo es un juego en equipo” donde hay alguien que debe dirigir en aras de la buena organización del mismo, “en este caso es el entrenador y es cierto que el rendimiento no es el mismo si el entrenador no inculca valores, no apoya al jugador ni lo motiva”. Además, “un entrenador tiene que ser como un compañero más del equipo pero siempre marcando la diferencia de la autoridad”.

La actitud del entrenador afecta en gran medida al rendimiento de los jugadores.

El rendimiento de los jugadores en cuanto a resultados físicos cambia, del mismo modo, según el entrenador. Los equipos, sobre todo en el fútbol base, “tienen que tener a un entrenador que sea rudo pero a la vez motivador, porque él es el que ve el equipo desde fuera. Por ejemplo, un equipo con un entrenador que lo motive, que les haga cantar antes de salir al campo, que les meta en la cabeza la sangre y la energía del futbol, mejora mucho los resultados”, afirma Jonathan Ramos. Por tanto, con el cambio de un entrenador a otro y de los métodos de entrenamiento, los resultados, en todos los sentidos, cambian considerablemente. Mario Hernández Hernández, cadete de S.A. Casablanca y capitán del equipo, también considera que la influencia del comportamiento del entrenador en el equipo es mucha porque este es quien apoya al equipo tanto en el terreno de juego como fuera.

Para Roberto Carlos Fernández Pérez, autor de la tesis doctoral “Incidencia de diferentes metodologías de enseñanza-entrenamiento en el fútbol base sobre indicadores del abandono deportivo”, el entrenador es “la figura principal del proceso de enseñanza-aprendizaje del niño, deberá ser un fiel reflejo de los valores y conocimientos que se quiera impartir en el joven futbolista.” Además, deberá saber promover un clima de trabajo agradable y facilitador de aprendizajes dónde el futbolista pueda tomar decisiones sin miedo a poder equivocarse; y no limitar sus funciones a la enseñanza de aspectos técnico-tácticos sino que deberá inculcar a sus futbolistas valores educacionales, higiénicos y saludables, además de cumplirlos él mismo favoreciendo valores como el esfuerzo, la constancia y el respeto.

No solo motiva el entrenador

Al margen del entrenador, también influye la actitud de los jugadores, no solo cómo salen al campo a jugar sino su comportamiento con el resto del equipo. J. Ramos opina que la presencia de un líder que se crea superior a los demás compañeros afecta al rendimiento en tanto que la calidad de las jugadas, de los pases de gol y del juego en equipo merma.

No obstante, la figura del capitán, que en cierto modo puede considerarse como líder, es asimismo un factor de motivación en tanto que es la imagen del entrenador dentro del campo y debe transmitir seriedad y saber estar al resto del equipo. Mario Hdez. como capitán de un equipo de futbol base cree que quien lleve el brazalete deber hacer llegar el respeto del equipo al árbitro.

Y cómo no, los padres son los primeros que pueden motivar a los niños. “He comprobado que en los partidos jugados en nuestro campo, siempre se hacen más jugadas o el juego es más reiterativo en la banda donde está la grada”, cuenta Jonathan. Por tanto, la afición juega un papel importante en la motivación que se traduce en buenos resultados. Pese a ello, en ocasiones la presencia de los padres es un factor contraproducente en tanto que presionan a sus hijos e intentan ejercer de entrenadores, anulando la motivación del niño. “Algunos padres ignoran lo que puede influenciar su actitud en los niños, tanto en el resultado como psicológicamente”.

Te recomendamos ver 10 reglas para padres en el fútbol base y también el documental “Fútbol Base” que cuenta cómo es y cómo lo viven los jugadores, los padres y los entrenadores.

 

Views All Time
1
Views Today
1