luz

La luz cura

por / Comentarios desactivados / 2 Vistas / 16 febrero, 2016

Estamos acostumbrados a que nos digan que la exposición al Sol es perjudicial para nuestra salud. Y así es, esto se ve reflejado en algunas enfermedades como el cáncer de piel (melanoma, carcinoma basocelular, carcinoma espinocelular o enfermedad de Paget). Las personas con una mayor probabilidad de sufrirlas son los jóvenes y la población de edad avanzada, además de todos aquellos que tienen pieles muy claras. No obstante, los individuos con una mayor pigmentación no quedan exentos de tales enfermedades si se realiza una sobreexposición. A pesar de ello, nuestro organismo cuenta con sustancias como la melanina. Esta es producida por las células cutáneas y sirve, además de para dar color a la piel, para proteger la dermis de la radiación solar. Sin embargo, el Sol no es tan malo como nos lo pintan. La luz solar no es perjudicial para nuestra salud, todo lo contrario. La exposición al astro rey, sin ser de forma desmedida, es muy beneficiosa y es una de las mejores maneras de obtener nutrientes para nuestro organismo: La falta de vitamina D suele estar asociada con la falta de luz solar. Esta es esencial para mantener un equilibrio mineral. La luz ayuda, entre otras cosas, a la calcificación de los huesos, al incremento del nivel de fósforo en la sangre, a controlar la división celular y a afinar el sistema inmunitario. La falta de calcio y fósforo producen trastornos como la osteoporosis (disminución progresiva de la masa ósea que provoca una mayor fragilidad en los huesos) o artritis (enfermedad degenerativa de los huesos). Otro efecto de la deficiencia de este nutriente es el raquitismo en los niños. La falta de calcio producida por la escasez de vitamina D, puede provocar esta enfermedad. Esto viene dado, bien en parte porque la mujer durante el embarazo ha tomado una dieta baja en minerales o, por la malnutrición del bebé, puesto que la leche humana no contiene grandes cantidades de este nutriente.  Como consecuencia se observan síntomas como espasmos musculares, tardanza en aprender a sentarse, gatear, caminar o en cerrarse los espacios entre los huesos del cráneo. Asimismo, la filtración de vitamina D en nuestra piel, contribuye a la prevención de muchas enfermedades como cáncer (colon, próstata y mama), o incluso ataques cardiovasculares. Por tanto, la mala iluminación tiene efectos muy nocivos para nuestro organismo. Por ello, se recomienda una cantidad diaria de vitamina D de 10 microgramos. Además, la luz solar evita la sobreproducción de este nutriente, destruyéndolo cuando detecta que ya no es necesario más. Por otro lado, la exposición al Sol afecta directamente al estado de ánimo. La luz solar actúa como un antidepresivo, ya que en esos momentos se produce serotonina u ”hormona de la felicidad o del placer” (junto a la endorfina y dopamina), que nos hace sentir de buen humor. Un exceso de ésta también puede ser negativo, provocando síntomas como la falta de energía, depresión y fatiga, por lo que se recomienda tener al menos 30 minutos de exposición solar (con un máximo de dos horas).

Fuente: www.welidadancini.com

Fuente: www.welidadancini.com

Un estudio del Baker Research Institute de Melbourne (Australia) indica que la serotonina está relacionada con la depresión estacional. Tomando muestras de sangre de 101 hombres observaron que en los meses de invierno, la producción de esta hormona era casi nula y que se relacionaba con la estimulación de una luz solar brillante. En los países nórdicos, con largos inviernos de casi total oscuridad, la tasa de suicidios es más elevada que en otros lugares del planeta, dándose casos de estados de depresión y melancolía. Pero en los meses de verano no se da tampoco la suficiente cantidad de luz, por lo que la Seguridad Social en esos países ofrece viajes a lugares soleados, como Canarias o la Costa del Sol. Además, la población de estos lugares presenta unos altos niveles de corticosterona, una hormona que se segrega ante momentos de ansiedad y, por tanto, indicador de trastorno depresivo. A pesar de que la tasa de felicidad en los países nórdicos es la más alta en Europa, estos suelen situarse en los 30 primeros estados con mayor número de suicidio a nivel mundial. Está demostrado que las personas que viven en estos países tienen falta de vitaminas y minerales esenciales para el correcto funcionamiento del cuerpo. Por ello, se les recomienda que sus dietas en alimentos cubran esa falta de nutrientes. https://www.youtube.com/watch?v=C4642l0IrOo   LAS HIJAS DEL NILO son: Laura Marrero Bacallado, Andrea Millán Moreno, Lucía Mora Delgado, Marta Rodríguez Leiton, Nira Sosa Santana y Fátima C. Tapia Adrián.

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