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“Vapeando”

por / Comentarios desactivados / 2 Vistas / 17 mayo, 2016

Beneficios e inconvenientes a la hora de fumar cigarrillos electrónicos

“Los cigarrillos electrónicos epitomizan todo lo maravilloso de la tecnología moderna. Ofrecen gran conveniencia, ahorran a sus usuarios una enorme cantidad de dinero y brindan el mismo placer a los clientes que están acostumbrados a los cigarrillos tradicionales, todo ello sin los problemas que acarrea fumar”. Así defiende su producto Ivaldo Marceca, proveedor de cigarrillos electrónicos de la empresa Good Smoke.

Sabemos de la existencia de este artículo desde el año 2003, cuando el farmacéutico chino Hon Lik creó el primer cigarrillo electrónico basado en nicotina, procediendo a comercializarlo tanto en China como en el resto del mundo, y llegando a Estados Unidos en 2007.  Pero, ¿qué es realmente el cigarrillo electrónico y cómo funciona?

El e–cigarrillo, cómo se suele denominar, es un dispositivo electrónico diseñado para que sus consumidores dejen de fumar o en su caso, “simulen que están fumando pero de una forma más sana” como señala Nicolás Lagratte, vendedor de Vapo7. Está formado generalmente por una batería recargable mediante cable USB y el atomizador, recipiente que contiene el líquido que se transforma en vapor cuando el cliente inhala el dispositivo. La acción de absorber dicho vapor se ha denominado por sus seguidores como “vapear”.

Este líquido está formado por glicerina vegetal, propilenglicol y nicotina en diferentes dosis, ya que el cliente podrá optar por el nivel que prefiera en cada momento. Además, el e-líquido se vende en diferentes sabores aromatizados con hierbas o frutas.

Las empresas venden este producto en varios diseños, colores y formatos, imitando al cigarro de tabaco, a los puros o a una pipa, aunque los más modernos están dotados de un formato totalmente diferente al del cigarrillo tradicional para que sus clientes no lo recuerden. Asimismo, se permite su personalización.

 Cigarrillo electrónico de Good Smoke (Fuente: Good Smoke)

Los beneficios y riesgos que acarrea el consumo de este producto han suscitado numerosas críticas en el sector comercial. Por su parte, Marceca expone que “los e-cig se encuentra libres de elementos como alquitrán, arsénico o monóxido de carbono, que son productos dañinos para el organismo humano”. “Como estos dispositivos no necesitan usar fuego, no hacen combustión por lo que no se generará humo sino, más bien, vapor de nicotina”, añadió, mostrando su apoyo al producto. Destaca también el estudio realizado por El Departamento de Química Analítica de la Universidad de Valencia, que afirma que los líquidos que se usan para “vapear” vendidos en España no suponen ningún riesgo toxicológico, ni cancerígeno, en los niveles en que se utilizan, exceptuando la nicotina.

“Después de los resultados, las críticas deberían disminuir y tanto sanidad como los detractores deberían reconocer su error ante un artículo que solo intenta ayudar a los fumadores a poder desengancharse de su vicio”, reconoce el vendedor de Good Smoke.

Los seguidores de los cigarrillos electrónicos afirman que se trata del mejor método para dejar de fumar, superando a los parches o chicles de nicotina. Al respecto, Lagratte indica que “hay mucha gente que dejó de fumar con él y esperemos que sea para toda la vida”. Se destaca también el ahorro que suscita dicho producto para sus clientes y la bondad que presenta, ya que no deja malos olores ni contamina el medio ambiente.

Actualmente, el dispositivo se encuentra comercializado en varios países, y algunos de ellos, como Austria, utilizan el cigarrillo electrónico como un recurso médico, pues su componente principal es igual al que llevan los vaporizadores para asmáticos. Estados Unidos, por ejemplo, permite su consumo pero sin la aportación de tabaco. “En España está dirigido para personas fumadoras mayores de 18 años”, como recalca el vendedor de Vapo7.

Colombia y Reino Unido, líderes de uso.

Colombia y Reino Unido son los países donde más abierto se encuentra el uso de los e-cigarrillos, ya que son permitidos y proporcionados en todos los lugares donde no está permitido fumar tabaco (discotecas, restaurantes o grandes superficies). Además, un equipo del University College London (UCL) señaló en una investigación que, por cada millón de fumadores activos que consumieran los modernos cigarrillos electrónicos, dejando los tradicionales de tabaco, “podrían prevenirse más de 6.000 muertes prematuras cada año en el Reino Unido”.

Por el contrario, son varias las personas que se oponen y dudan la eficacia de dicho producto desde su invención, como La Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la cual señaló, en un primer momento, que su consumo podría provocar problemas cardiovasculares y respiratorios parecidos a los causados por el tabaco tradicional. Además, en Países como Uruguay, Panamá o Brasil, la venta de cigarrillos electrónicos está prohibida.

La polémica aumenta también por parte de las farmacéuticas, las cuales ven al cigarrillo electrónico como un competidor para su negocio de productos para dejar de fumar y “lo golpean muy fuerte con campañas de desinformación. En Inglaterra, o incluso en Francia, los e-cigarros fueron mucho mejor recibidos. No hubo tales campañas desfavorables, y los usuarios a favor son muchos más que en España”, indica el representante de Vapor7.

Las críticas se basan en que “vapear” puede acarrear adicción con consecuencias nocivas para la salud, por el nivel de nicotina que contiene el dispositivo, que puede llegar a ser cancerígeno, e incitar a los más jóvenes a su consumo. Algunos expertos opinan también que no se trata de una ayuda para dejar de fumar, sino que, en su caso, produce recaída en el hábito.

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Cigarrillo electrónico de Vapo7 (Fuente: Vapo7)

Con el paso del tiempo, y algunos estudios pertinentes que se han realizado, se demuestra que este invento puede llegar a ser eficaz, como señaló este mismo año Inmaculada Alfageme, presidenta de La Sociedad Española de Neumología (SEPAR), quien reconoce que “los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a abandonar el tabaco y pueden ser una medida eficaz para la deshabituación si el fabricante garantiza que en su producto no se emplean materiales dañinos que puedan ser inhalados”.

Que los cigarrillos electrónicos se han introducido en la sociedad con éxito es ya un hecho, y aunque se haya suscitado una alta polémica en torno a sus riesgos y beneficios, las ventas de este producto se elevan con el paso del tiempo, superando los 2.000 millones de euros en ventas a nivel mundial, en el año 2012, como expresa el estudio realizado por Euromonitor Internacional.

Esperemos que más adelante se llegue a una confirmación rotunda, y sepamos si los cigarrillos electrónicos son realmente beneficiosos para dejar de fumar de forma sana, o si, por el contrario, verdaderamente pueden suponer un grave riesgo para la salud. El futuro, la ciencia y las investigaciones que se realicen saciarán las incertidumbres producidas en torno a esta moda del “vapeo”.

A continuación muestro algunas de las publicidades más populares sobre cigarrillos electrónicos.

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Montaje: Yariksa Herrero

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